VINIFICACIÓN

El proceso de la vinificación se inicia con una cosecha completamente manual y sectorizada. Luego, también a mano, en la bodega y sobre una mesa vibrante se seleccionan los mejores racimos antes de entrar en la despalilladora. Mediante el uso de una seleccionadora óptica se escogen las mejores bayas. Las uvas son elevadas a la parte superior de los estanques para lograr el llenado por gravedad y así evitar el uso de una bomba.
Posteriormente se realiza una maceración en frío (entre 8 y 10°C) durante 5 días para luego iniciar la fermentación alcohólica que se prolonga por 8 a 14 días a una temperatura que oscila entre los 28°C y 30°C, con suaves remontajes manuales de acuerdo a la concentración y madurez de las uvas. Esto permite una suave y controlada extracción.